Gachas de Avena | Mi propia versión.

Hola!! ¿Que tal ha empezado la semana? Espero que llena de energía y con ganas de hacer mil cosas y de ir cumpliendo propósitos de año 😉

Últimamente los fines de semana que suele ser cuando invierto tiempo en el Blog los estoy teniendo muy liados y os soy sincera, cuando tengo tiempo para mi lo utilizo sobre todo para desconectar y salir con amigos así que por eso me veis aquí un Martes a estas horas de la tarde escribiéndoos con un café y aprovechando la media hora (literal) que tengo libre antes de ir a clases para; Primero, subiros la receta de mis gachas de avena del desayuno que muchiiiisimos me habéis preguntado como las preparo (tenéis parte del proceso en mi último vídeo de Youtube) ⇒ Cambio de rutina + Lo que como en el día + GACHAS DE AVENA | Esther Benítez  y segundo, por que necesitaba publicar post ya!

Con lo cual, vamos a ello!

Lo de mis gachas de avena es algo que seguro habréis visto por millones de sitios pero yo a las mías les tengo un cariño muy especial, y es que creo que mi forma de comerlas es sino única, casi!! En general no por la forma de preparar la base, si no por todo lo demás.

Gachas de Avena (Base).

  • 20 gr de copos de avena suaves (podéis utilizar los que más os gusten pero con estos la textura queda más cremosa).
  • 20 gr de harina de avena con sabor (Suelo cambiar, pero las que más utilizo son las de vainilla y canela, galletas maría, oreo, chocolate y chocolate blanco) hago varias mezclas a lo largo de la semana entre ellas…
  • 20 gr de proteína en polvo (Os digo lo mismo que con las harinas).
  • 80/100 ml de agua (Depende de si os gustan más o menos cremosas).

Como veis las cantidades son bastante normalitas, por que una vez echa la base, a la hora de comerlas les incorporo toppings en forma de cereales, por lo tanto suman un total de 60 gr de  carbohidratos en el desayuno, lo cual está bastante bien y aún más si luego vas directo a hacer deporte o entrenar.

Lo único que hay que hacer es primero mezclar en un bowl todos los ingredientes secos y de seguido añadir el agua, remover muy bien hasta que veamos que no hay grumos de la harina, tapar con papel de film y a la nevera durante toda la noche 😀

A la mañana siguiente sacadlas un ratito antes de comer para que se vuelvan a temperatura ambiente y listo!

En cuanto a los topppings, yo le añado un cacito de granola, otro de los cereales integrales que pille por casa (suelen ser los copos de arroz inflado de mercadona sin azúcares), mi cucharada de mantequilla de cacahuete diluida en agua (así cunde más y es más fácil de trabajar) y cuando lo tengo todo, remuevo bien y añado leche de avena fría hasta conseguir la textura que me gusta, que es como medio cremosa y muy suave.

Ese día depende de la harina y el sabor que haya utilizado le añado una cucharadita de miel o no, y junto a mi café XXL con leche de avena, es uno de mis desayunos favoritos y voy variando con los creppes o tortitas a lo largo de la semana.

Este bowl que veis arriba incluye los nutrientes esenciales de un desayuno perfecto, al menos para mi. La avena como fuente de carbohidrato integral y natural, la proteína en polvo como su mismo nombre indica y la grasa saludable en forma de mantequilla de cacahuete.

Para una mañana con prisa o un día que sepáis de sobra que vais a dormir muy poco o tenéis que salir corriendo y no tengáis tiempo para ir con toda la calma a prepararos el desayuno, es MUY TOP.

Igualmente si tenéis tiempo más de lo mismo, de hecho mejor, así lo disfrutáis el doble 😉

Espero que os haya gustado el post y la receta! Ya sabéis que si las probáis me encantará ver el resultado y que me etiquetéis en cualquier post o foto que subáis, y que tenéis mis redes sociales arriba para estar al tanto de cuando publico cada semana, os mando muchísima fuerza y energía positiva para lo que queda de semana!!

Millones de besos,

 

 

Esther.

Pd: Feliz Día del Amor.

 

 

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