Por los nuevos comienzos.

!Me encanta estar aquí de nuevo y me encanta aun más tener tantísima información que daros y cosas que contaros!

Hace casi dos meses que no publico nada y el parón lo he notado bastante hasta que me he decidido a escribir la primera línea del post, pero ya os digo que han sido unos meses entre desconexión, focalización y orden en general que me han venido personalmente bastante bien. Son de esas cosas que necesitas, y tienes que encontrar el momento para hacerlas.

Pura coincidencia que se mezclase con el nuevo año, las Navidades y el mes de Enero que sinceramente está siendo uno de estos meses que dices; ¿Como ha sido todo tan de repente y tan rápido? Efectivamente, vuelvo a tener roces con el tiempo, para variar un rato…jajaja

Resumiendo un poco, hay una conclusión bastante clara y es que en esta vida lo mejor que puedes hacer es dirigir. Re dirigirte a ti mismo hacía el lugar donde quieres ir, los caminos que quieras tomar y con las personas que te quieras cruzar. Soy de las que piensa que de todo se aprende, de cada mínima cosa y acción en tu día a día, siempre puedes sacar algo que te permita saber más de ti. Por que creedme que muchas veces somos más desconocidos para nosotros mismos de lo que pensamos o tenemos por seguro.

Así que este año ha sido el primero que no he echo una lista de propósitos (Mentalmente hablando, por que he de confesar que jamás he escrito ninguna). El único propósito que tengo es escuchar. Escucharme a mi misma en todo momento y seguir hacía delante por cada lugar donde pise y vaya, simple, sencillo y a veces pienso que es lo más delicado.

Con lo cual confío plenamente en que será como yo quiera que sea, de la forma en la que me apetezca y aprendiendo lo que me haga falta en cada momento de mi vida para crecer como persona, que al final creo que es uno de los grandes propósitos por lo que estamos aquí cada uno de nosotros. A parte de para ser feliz, eso dadlo por hecho.

No obstante hoy no sólo me apetecía escribiros sobre mis reflexiones casi diarias diría yo…  Si no que os quería hablar un poco y poner al tanto sobre mi forma de pensar últimamente en cuanto a las rutinas, mi día a día, la forma de comer, dietas etc.

Que no es que haya cambiado muchísimo, pero si hay pequeños puntos que quiero compartiros que a mi me han sido bastante útiles estos dos meses y sobre todo progresivos.

Como ya sabíais los que llevéis tiempo aquí, hace cuatro meses empecé una dieta de aumento de músculo para poder hacer después de navidad la dieta de definición. Pues bien, estuve desde Octubre hasta Diciembre cumpliendo a rajatabla con la dieta y los entrenos. Dieta con la que estaba hiper feliz por que me permitía comer de todo, me quedaba muy satisfecha en todas las comidas y comía cada tres horas. Cosa que siempre he echo y sigo haciendo, por que es bastante aconsejable para mantener activo el metabolismo.

La cosa es que entre clases, entrenos y ensayos dormía muy poco y el nivel de estrés la verdad es que subió mas de lo que yo esperaba. Quien me conoce sabe lo auto exigente que soy conmigo misma sobre todo y la mayoría de las veces por no decir todas no me dejaba pasar ni una ¿Que paso con eso? Pues bien, nada positivo.

Yo tenía seis horas al día sólo de clases y lo demás eran horas añadidas a las que por supuesto tenía que sumarle los hábitos normales de un ser humano que menos comer, lo hacía todo a medias. Vida social, dedicarle tiempo a el Blog, a los vídeos para Youtube o simplemente a respirar tranquila y no hacer nada (que aunque soy un nervio y no puedo estar un día entero quieta, el mero hecho de tener tiempo para eso, ya te relaja y lo sabéis).

Obviamente todo eso tuvo que cambiar por que el ritmo de formación intensiva que he estado llevando estos últimos dos años han sido muy enriquecedores para mi profesional y personalmente hablando, pero como todo en la vida, tiene un tiempo.

Justo después de Navidades reduje radicalmente las clases a una de hora y media por día, añadiendo mis entrenos en el gym o en casa por las mañanas (extras por supuesto), de la forma en la que si no entrenaba una día por un ensayo, tenía la clase por la tarde para recuperar y seguir con mi ritmo y viceversa.

Os hablo de esto por que al principio estaba bastante nerviosa por ver como me iba a sentar el no tener tantísimas cosas que hacer en una mañana (si, si, es verídico y real) o por lo general en un día entero. Pero os aseguro que ha sido para mejor.

Empezando por que cuando centras toda tu energía en esa clase, te concentras, aprendes, y disfrutas el triple que si tuvieras que mantener el mismo nivel de energía en cuatro clases como esa en un sólo día o en lo que era mi caso, una sola mañana. Entiendo que las formaciones profesionales son así y es actitud, trabajo, esfuerzo y sudor lo que se necesita para conseguir cualquier objetivo en cuanto a esta profesión y el mundo del arte se refiere, pero como he dicho antes, todo tiene su periodo de duración.

Quería compartir esto con vosotros por que sé que seguro habrá personas como yo que se exijan muchísimo y que a veces lleguen a rozar el estrés de entrar en un blucle donde querer ser mejor y hacer más cosas para enriquecerte más como bailarín y profesional.

Pero cierto es el dicho de que a veces menos es más. Y cuando cumples uno de tus principales objetivos, como lo era el mío de terminar una titulación donde emplearme a fondo durante dos años, tienes que seguir formándote a todos los niveles que puedas, pero con calma y viéndolo desde un punto de vista profesional, adulto y laboral.

Donde puedas enriquecer y ampliar tus puntos fuertes, mejorar los que sean menos y a la vez disfrutes con ello, por que al final es de lo que se trata y es a lo que nos dedicamos, a disfrutar y transmitir toda esa energía a la gente que nos ve.

En cuanto a mi alimentación y las dietas, estoy mantiendome. Decidí dejar la dieta de definición de cara a los meses previos de Verano y estos relajarme y seguir con mi alimentación saludable, equilibrada, con  las cantidades que mi cuerpo necesita según lo que vaya haciendo cada día y permitirme más libertad a la hora de salir con amigos, de fiesta o los días de cheatmeal. Punto por cierto bastante importante, por que es algo que también he vivido desde mi y no recomiendo. El hecho de ser poco permisivos y dejar de salir a veces por controlar lo que comemos no nos hace más responsables, si no mas controladores, cosa que no es positiva y menos aún nos hace un favor.

Pensad que el hecho de ser bailarines, artistas y tener una disciplina, no nos puede llevar a no disfrutar de la esencia de la vida, ni a privarnos de las risas, los sabores, los viajes, las aventuras y a veces la locura más absoluta.

Simplemente hay que focalizar lo que quieres, tener claro hacia donde vas, y llevar unas pautas en el camino siendo consciente de que quieres lograr y los requisitos que necesitas para ello. Lo demás es confianza en ti mismo, esa es la única clave.

Así que concluyo el post de hoy intentando que veáis una parte de mi, bastante personal y lo mismo reconocida en algunos de vosotros, feliz de poder ecribir esto y haber llegado hasta este punto y deseando comenzar el año con nuevas ideas y experiencias que escribiros, grabaros y enseñaros.

Mil gracias a los que estáis y seguís ahí desde el principio y otras mil a los que me leéis casi por primera vez ❤

Un beso enorme,

 

 

Esther.

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