¿Operación Bikini?| ¡Consejos y nuevos hábitos saludables!

Pronto llega el verano y podéis ver por todas las redes sociales cuantísimos memes hay sobre la famosa y esperada “Operación Bikini”, es alucinante jajaja.

El caso es que aunque sea muy tópico hablar de ello quiero proponeros verlo desde otra perspectiva, de cara a el año que viene. Y diréis ¿Por que no a este? Muy fácil, este proceso suele hacerse uno o dos meses antes de verano con el fin de querer perder toda la grasa que en invierno se ha ido quedando almacenada en algunos puntos indeseables del cuerpo. Pero seamos realistas, el comer poco, pasar de comida rápida a ensaladas, comer sólo dos o tres veces al día y todos los “trucos” que la gente suele hacer para esto al final resultan nulos.

Obviamente el cuerpo necesita un tiempo para acostumbrarse a nuevos hábitos y hay veces que lo queremos someter a grandes cambios de un día para otro y desde luego, más vale que ni se le ocurra rechistar!

Por eso hoy quiero daros ciertos consejos para que podáis ir cambiando poco a poco algunos hábitos diarios y saludables que os puedan ayudar a comer, vivir y por supuesto veros mucho mejor:)

Se consciente de lo que comes, cuanto y que. 

Toma el control de tus comidas, infórmate sobre como combinar cada alimento para nutrir lo mejor posible a tu cuerpo, para que la digestión sea fácil y tengas en cuenta a qué objetivo quieres llegar para así poder controlar las cantidades de proteínas, hidratos y grasas (saludables) que tomar en cada una de las comidas. Al principio puede pareceros algo aburrido o tocho pero eso si, cuanto más información tengas mejor será la progresión.

Adiós al gas, el azúcar y las grasas saturadas.

No hay mucho que explicar salvo que como todo el mundo ya sabe, las bebidas gaseosas contienen muchísimo azúcar (a parte de todo el gas que hincha bastante), son calorías vacías, es decir que no nos aportan nada más que la parte negativa y en cuanto a las grasas saturadas, no es un descubrimiento que todo lo saturado e industrial no es nada bueno para la salud, aún menos para nuestro cuerpo. Así que si queremos empezar por cambiar algo, sin duda que sea esto!

Más frutas y verduras.

Ingerir más cantidad de fruta y verdura al día nos va a venir genial para empezar a cambiar nuestra alimentación. Contienen un porcentaje bastante alto de agua, son muy ligeras, hay mil tipos de cada una de ellas, bajas en calorías, combinan con casi todo y podemos aprovechar para comerlas en la hora de el snack de media mañana o de la merienda, a parte de por la mañana, como primer bocado del día.

El horno y la plancha, tus mejores amigos.

Junto con la barbacoa (si, has leído bien jajaja) son la tres cosas  con las que mejor podrás cocinar tus platos. Intenta evitar sobre todo el uso del microondas y la freidora.

Lo cierto es que el no usar el microondas es más bien una elección personal, más que nada por que daña la comida, volviendo las células de algunos alimentos tóxicas y de hecho en casa no tenemos, nos basta para cocinar el horno y el fuego (placas de inducción, gas o cualquier otro). Otra opción es cocinar en la barbacoa (a la brasa) que al fin y al cabo viene siendo lo mismo que con las placas y es otra opción saludable.

Despensa variada.

Lo primero que tenemos que hacer si queremos cambiar de hábitos es reordenar nuestra despensa, ya que es a ella a quien vamos a recurrir (junto con nuestra fabulosa nevera) cuando tengamos hambre y nos subamos por las paredes, así que si solo hay alimentos sanos, no nos quedará otra opción que elegir entre alguno de ellos.

También sustituir productos básicos por su versión más sana.

¿Por ejemplo?

El aceite de girasol por el de oliva, de lino o de coco.

El pan, los cereales, los dulces y el harina por su versión integral.

Productos con 0% de materia grasa (bien sea queso, yogures, leche etc.)

La leche animal por la vegetal (puede que cueste un poco más, pero con el tiempo se consigue, doy fe).

Optar por no comprar zumos y batidos envasados (a menos que sean ecológicos o naturales) y hacerlos tu mismo.

Un poco de todo.

Tener variedad de todos los grupos de alimentos (carnes, cereales, fruta, verdura, dulces, salsas, lácteos, legumbres…) para evitar cansarnos de comer siempre lo mismo y disminuir las posibilidades de optar por la comida rápida.

Fuera la pereza.

Planifica tu menú semanal, así verás como al final de la semana, has comido de todo un poco y en relación a la energía que has gastado y lo que te ha echo falta cada día.

Puede que os lleve algún tiempo pero así será mucho más rápido reaccionar cuando llegue la hora de comer, y si tenemos que hacerlo fuera algunos días podemos dejar lista nuestra comida uno o dos días antes.

De la nevera al bolso, y del bolso a nuestro estómago 😉

Agua a todas partes.

Ahora sobre todo que empieza a hacer un poco de calor, intentad beber agua en cada momento que podáis u os acordéis.

Yo no bebo mucha agua, y algo que más o menos me funciona (por que a veces paso de ella) es llenarme una botella de litro , litro y medio y llevarla conmigo todo el día.

Eso si, tenedla cerca por que si no os pasará como a mi, que la dejo en la cocina y ahí se queda todo el día hasta por la noche, que vuelvo y me acuerdo de ella.

Si, soy genial.

Ejercicio, de cualquier tipo y el que más te guste.

Lo que sea que te guste hacer y disfrutes pasando el tiempo, hazlo. Por que tened claro que sin ejercicio es muy difícil llegar a llevar una vida saludable y activa.

A parte de que ayuda mucho físicamente, el ejercicio te revitaliza en todos los sentidos y hace que te sientas más positivo, que tengas ganas de aprovechar más el día y que tu mismo te ayudes a superar los retos que te propongas.

Os aseguro que después de dos horas de gimnasio, o de cualquier cosa os pensaréis muy bien si parar en el McAuto para comer o regresar a casa e ir a por una opción más sana.

Aunque quien sabe, hay gente para todo jajaja

Lo importante es buscar tu ratito al día para dedicarle tiempo 😉

Estos sólo son algunos de los hábitos que podéis ir cambiando poco a poco y que os aseguro vuestro cuerpo va a notar muchísimo. Empezar por cosas básicas es la mejor opción, ir probando nuevos alimentos  y tener una mente abierta sobre todo, así nos será mucho más fácil llegar a un objetivo felices y orgullosos de nuestros progresos.

Dad por echo que el año que viene no hará falta ninguna operación bikini si sabéis y lográis manteneros 😉

Me gustaría grabar sobre este tema y más tips  de cara a el verano, y de hecho voy a hacerlo, pero tengo ahora mismo el canal algo parado por que justo falta un mes para la gala de la escuela (si, la misma que la del año pasado) y este año está siendo totalmente diferente para todos, han cambado muchas cosas, somos más, casi todo el equipo de profesores es nuevo también y la verdad es que estoy bastante concentrada en eso ahora mismo así que los ratos libres que tengo me los divido en ensayar, comer, dormir y sacar un mínimo de tiempo para escribiros y poneros al día!

No quiere decir que no este feliz, pero si que tengo ganas de desconectar de ciertos temas, en fin, cosas de la vida!

Eso explica también por que no estoy subiendo recetas nuevas que no es por que tenga si no por que estas semanas estoy comiendo más en automático (platos que ya me se de memoria) por el echo de que algunos días como en la escuela, y los que no acabo llegando a las cuatro a casa y a ver quien se pone a investigar a esas horas…

Aún así estoy muy ilusionada por varias cosas que pasaran estos meses, los de verano y quien sabe, quizá de cara al nuevo curso pero no voy a adelantar mucho por que lo iréis viendo poco a poco!

Dicho todo esto, espero que disfrutéis del puente (los que tengáis) y los que no, mucho ánimo que dentro de nada estaremos todos en la playa tumbados y con el mar de fondo, pensad en ello y a coger fuerzas!!

Un beso enorme,

 

 

Esther.

 

 

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